VORÁGINE
La indefensión me abruma, siento que nos alcanza a todos.
Los últimos acontecimientos ideológicos son los que signarán nuestras vidas, no
importa en qué palo de este gallinero estemos situados. Asistimos a una ideología experimental, que
echa por la borda lo conocido hasta el momento. Aparentemente es un cambio de
roles que desafían a la biología misma. Comenzaremos a vivir una realidad en la
cual la experiencia de la vida en el manejo de las relaciones de todo tipo, se
desconocerá totalmente. Veremos, hay que esperar resultados, no se animaron a ello ni siquiera los
poderosos del Imperio Romano. En aquella
época los mayores utilizaban a través del Senado, la experiencia de los ancianos lúcidos; los
más jóvenes aprendían de ellos, mientras tal cosa ocurría oficiaban en el
ejército. Séneca, Cicerón, y otros
tantos brindaban el resto de sus vidas a volcar lo aprendido en beneficio de
los romanos.
Miro a
través del colorido rectángulo electrónico, los rostros de quienes podrían ser
mis nietos, que serán los responsables conductores al menos de una parte de
nuestro destino. Deben ser genios, en tal caso hay que aprovecharlos, pero
¿Serán seres tan extraordinarios que hayan aquilatado la experiencia de
una vida en unos pocos años? ¿No deberían formar un equipo en el cual el
conductor y defensor de lo nuestro, fuera un experimentado del vivir, que
conociera mañas y tretas del desarrollo de la vida humana? Creo que nuestra tierra y gente se merece que
los dirigentes sean cautos y que si queremos experimentar, lo hagamos en áreas
que no sean claves para nuestra suerte y futuro. Pensemos en esto, si estamos de acuerdo,
difundamos este planteo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario